-¿Te encuentras…? –empezó preocupado, pero no terminó la frase.
Lo observé confundida, no me miraba a mí, si no justo detrás. Comencé a entender mientras me daba la vuelta poco a poco, y me encontraba con lo que esperaba, Charlie. Sus ojos se encontraron con los míos, quedándonos así durante minutos. No sabría reflejar que expresión revelaba su mirada, y eso hizo que se me erizase el vello de mi nuca, por lo que finalmente aparté la vista.
-¿Pasa algo? ¿Por qué me miráis de ese modo? Resulta siniestro –dijo confundido, arqueando una ceja.
Pero había algo en aquellos ojos, en la forma en que me estudiaba, que declaraba que sabía algo. Eso hizo que permaneciese aún más nerviosa, incapaz de responder, pero Sam lo hizo por mí.
-No se encuentra bien y le estaba diciendo que debería irse a su habitación a relajarse –intenté resistirme, pero si mi amigo quería que descansase había encontrado el momento perfecto, porque no se me ocurrió como oponerme.
Aún así sabía que no iba a dormir ni nada parecido, porque tras lo que acababa de descubrir era nulo intentarlo. Sam quiso acompañarme, pero me negué rotundamente, no estaba dispuesta a que me siguieran tratando como una niña pequeña. Me despedí de ambos y, cuando iba subiendo las enormes escaleras, vislumbré que Charlie ya no estaba y que Sam me miraba, probablemente asegurándose que estaba bien. Rodé los ojos encaminándome a mi cuarto mientras encajaba algunas piezas. Partes tenían sentido, sin embargo, otras no. El moretón de Charlie, que aún se atisbaba en su cara, era una de las que sí, pero, ¿Qué tendría eso que ver para que tuviese armas y dinero en su habitación? ¿Podría eso justificar su comportamiento? ¿Por qué no hacía caso a Sam en vez de alejarlo? Demasiadas preguntas que no tenían respuesta.
[...]
Me hallaba abriendo la habitación cuando una mano apareció desde atrás y cogió mi muñeca para empujarme dentro del dormitorio. Estaba apoyada en la puerta, ahora cerrada, con un chico sobre mí, espera, con Charlie sobre mí. ¿En qué momento me había seguido? ¿Cómo no me había dado cuenta? ¿Quién demonios era este chico?
Tenía miedo de mirarle a los ojos y encontrarme con ese chaval que me había contemplado hace unos meses de esa manera, con ese odio reprimido y esas ganas de estrangularme. Pero lo hice, y así fue, ahí estaba. De nuevo esos malditos ojos, ni pardos ni miel, mezclados, escudriñándome. Me hacía daño en la muñeca, intenté zafarme pero intuí que era imposible, era mucho más fuerte que yo. Tenía ganas de llorar, de impotencia por no saber qué hacer, y de lo estúpida que había sido por creer que era buena persona y que, tal vez, todo tenía una explicación. No la tenía, Charlie Brooks no tenía remedio ni cura.
-¡¿Qué coño te pasa?! ¡Suéltame, me haces daño! –grité desesperada mientras las lágrimas empezaban a caer por mis mejillas, sin ser capaz de retenerlas.
De repente, tanto su rostro como su cuerpo se relajaron, soltándome al segundo, con una culpa y un arrepentimiento gigantescos y palpables en todas sus facciones. Abrió la boca para decir algo pero le corté.
-Fuera de mi habitación –respondí, con toda la precisión de la que fui capaz llegados a este punto.
-5 minutos –fue lo único que contestó.
-¿Qué?
-5 minutos, y te prometo que si después de ese tiempo sigues queriendo que me aleje de ti, lo haré.
Traté de pensar qué decir. Ya no lloraba, pero seguía espantada por lo que podría haber estado a punto de suceder. No sabía qué coño hacer, no comprendía nada, todo esto era demasiado para mí, para cualquiera. Pero quería saber que ocurría, en el fondo era consciente de que por mucho que intentara deshacerme de Charlie y de todo este lío, acabaría metida de nuevo, era un imán para los problemas.
-Está bien, pero más te vale que no me arrepienta –accedí, y sonrió, pero no era su habitual sonrisa de suficiencia, si no de agradecimiento.
Me sonrojé sin poder evitarlo, no me reconocía en absoluto. Tenía miedo de este chaval, me ponía nerviosa su presencia por lo que pudiese hacerme, entonces, ¿por qué cojones me sonrojaba? Más preguntas que no sabía contestar.
-Para empezar, siento muchísimo lo que acaba de pasar. En serio, no tenía intención de hacerte daño en absoluto –se detuvo aguardando mi respuesta, pero al no dársela, añadió mirando al suelo– No me lo perdonaría nunca.
-No…no pasa nada, supongo –conseguí articular, aquello no me lo esperaba para nada.
-He escuchado lo que has hablado con Sam, aunque eso ya te lo debes de imaginar –tomó una gran bocanada de aire y siguió, seguramente con lo más difícil– Tenéis que manteneros alejados de esto, es lo mejor para los dos. Tenéis que dejar de buscar respuestas de porqué soy así. Sobretodo tú, Lily. No entiendo porqué no puedo alejarme de ti, porqué lo pienso y al segundo lo descarto, porqué cuando creo que lo he conseguido ahí estás de nuevo.
>> Sí, mi padre hace lo que has descubierto, pero eso no me convierte mejor persona a mí que a él. Sé que es una injusticia pedirte que no te vayas, he intentado apartarme yo y no lo he conseguido, soy incapaz y eso hace que me cabree constantemente. No puedo ser mejor de lo que soy, pero cuando estoy contigo, o con Sam, puedo sentir que dentro de mí, algo malo se disuelve para ser reemplazado por algo bueno. <<
>> Sé que puedo distanciarme de él, pero por alguna razón, no puedo hacerlo de ti. Por favor, no hay nada que revelar, eso que encontraste hace meses ya no está, me deshice de todo, de verdad. Si alguna vez... si alguna vez te vuelvo a dar motivos para apartarte, te juro que no haré nada para detenerte, todo se habrá acabado. Dame una oportunidad. <<
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¡Buenas noches a todos! Como siempre aquí tenéis el capítulo, ojalá os guste y por favor, me deis vuestra opinión sobre él (por tw o blog), si no os importa. Muchísimas gracias por leerlo todas las semanas, intento hacerlo lo mejor que puedo pero no sé si lo consigo. Espero que lo hayáis disfrutado :3, un beso muy grande <3.
Socorro, sí que loo consigues. Cada capítulo está mejor, a mi parecer. Charlie ha sido tan cute :____
ResponderEliminarMe encanta la historia y la forma en que la escribes bc la hace fácil de leer y lo explica todo y me encanta oh.
Espero que subas pronto, Nerea :)