sábado, 9 de agosto de 2014

Capítulo 5. Revelación.

Lunes. Primer día de la semana que todo el mundo odia, sin excepción. Estos días habían pasado muy deprisa y apenas me había dado cuenta de que el tiempo transcurría, lo único que hacía era dormir. Por primera vez en mi vida me alegré de levantarme de esa condenada cama y hacer algo, aunque fuese ir a clases.
Llevaba un jersey de lana beige con una L en él, unos jeans ajustados y unas botas beige de cordones. El pelo me caía liso por los hombros y usaba el maquillaje justo y necesario.

Me dirigía hacia la clase de Historia de la Comunicación intentando pensar lo imprescindible. Cat y Marie no estaban por ningún lado cuando me había despertado, así que me había preparado algo dudosa esperando encontrármelas en clase. Al tiempo de entrar escuché una voz familiar llamándome detrás, Sam.

-¡Lily espera! –gritó con cierta súplica en su voz, mientras corría hacia donde me situaba– ¿Por qué has venido a clase?

-¿Por qué debería no venir? No estoy enferma Sam.

-Lily sabes a lo que me refiero, deberías de haberte quedado descansando –me miró a los ojos y pude notar su angustia y algo más que no supe descifrar.

-Ya he descansado suficiente, me duele todo el cuerpo de estar en esa cama. Así que por favor aunque sé que te preocupas por mí, deja de verme como alguien indefenso e incapaz de hacer nada por sí misma –respondí, y no me arrepentí de hacerlo porque era la realidad– Sé cuidarme yo sola.

Parecía dolido por mis palabras e incapaz de retomar de nuevo la conversación, claramente le había afectado. Empecé a sentirme mal por él pero mantenía mis palabras, y aunque él no supiese verlo, en el fondo sabía que tenía razón. Me veía como alguien que tenía que ser protegida y que no se valía de sí misma, que necesitaba a alguien para hacerlo. ¿Tan débil parecía? No, no lo era, y tampoco quería que me viera así, sobretodo Sam.

Sonó el timbre haciendo que se sobresaltara. Le cogí la mano y se la apreté mientras le sonreía, dándole a entender que no pasaba nada. No me devolvió la sonrisa, pero asintió y me oprimió la mano un segundo, al tiempo que accedíamos juntos a clase.
Cuando entré observé cómo la mitad de la clase me contemplaba, sorprendida de mi aparición. Vislumbré a Cat y a Marie a la izquierda, en medio de todas las miradas dirigidas a mí, y advertí que ellas tampoco se esperaban que me presentase. Fui hacia allí para sentarme en un sitio que había detrás. Sam me siguió y cuando llegamos se colocó junto a mí.

Percibí que Charlie estaba a la derecha examinándome, y me percaté de dos cosas. Una, Sam lo había ignorado sin siquiera mirarlo. Dos, tenía que hablar con mi amigo urgentemente, justo después de las clases, para saber que sucedía con Charlie, de una vez por todas.

[…]

Las clases habían terminado. Guardaba los libros de la última asignatura que había tenido, mientras hablaba con Cat de los exámenes y si había comenzado a estudiar.

-Te va a parecer increíble, pero sí, he empezado con lo que se me da peor. El plan del director de no dejarnos salir ha funcionado –respondió haciendo una mueca de fastidio.

-Yo también lo he hecho, estoy deseando que empiecen para así poder acabar –imité a Cat y me puse la mochila a la espalda a la vez que seguía a ésta fuera de la clase. No podía aguantar más, así que pregunté– ¿Sabes si Sam estará con Marie en la cafetería?

-Supongo que sí, tenían esta última clase juntos y normalmente quedamos en ir todos –se limitó a contestar, aunque muy a mi pesar no decidió abstenerse y siguió– ¿Por qué lo preguntas?

-Dudas para un examen –convine encogiéndome de hombros.

Cat no escuchó mi respuesta, estaba embobada observando un chico que pasaba por nuestro lado, para luego perderse por el pasillo. Desafortunadamente no pude verle a tiempo, y entender porqué era merecedor de tanta atención por parte de mi amiga.

-¿Quién era ese? Conozco a todos los tíos buenos de aquí y te aseguro que ese no estaba antes –se apresuró a decir.

-Cat, se te habrá pasado, ¿Qué importancia tiene? Vamos a la cafetería, me muero de hambre –mentí irritada por las ocurrencias de mi amiga.

[…]

No tardamos mucho en llegar porque no estaba dispuesta a atrasar mi conversación con Sam ni un minuto más. La cafetería era enorme, las mesas se escurrían hasta el fondo en sitios donde mi visión no alcanzaba. Siempre estaba abarrotada, pero por razones inexplicables todo el mundo encontraba una zona donde comer.

Localizamos a Marie y Sam no muy lejos de la entrada y nos instalamos junto a ellos. Charlie no estaba, pero no me sorprendió, debido a lo que percibí en clase esta mañana. De todas formas, que no estuviese haría las cosas mucho más fáciles.
Le pedí a mi amigo un momento a solas y salimos de aquel lugar al pasillo, donde todo estaba más tranquilo. No me anduve con rodeos y comencé.

-Sam, ¿Por qué no está Charlie con nosotros?

-No ha podido venir –fue lo único que respondió aún estando nervioso. No paraba de cambiar de postura.

-Si eres mi amigo, dime la verdad. Ayer, cuando me desmayé, escuché como peleabais. También sé que oculta algo, y que tú sabes qué es. No te vale mentirme –solté de improvisto dejándolo descolocado.

Sólo pasaron unos segundos antes de que contestara, pero me pareció que fueron horas.

-Es cierto que hemos discutido cómo pudiste observar ayer y esta mañana. En cuanto a lo otro, no lo sé todo Lily. Sólo una cosa debido a que lo descubrí sin que él pudiese evitarlo. Me peleé con él porque no quiere hacer nada al respecto –suspiró como si se hubiese quitado un gran peso de encima.

-Sam, ¿qué es esa cosa?

-No puedo decírtelo, si Charlie se entera…

-No se enterará –le interrumpí segura, aunque realmente no sabía si lo iba a hacer, sólo quería saber qué pasaba.

-Está bien... –comenzó inseguro, pero siguió, y terminó, cogiéndome desprevenida con su respuesta – Su padre le maltrata.

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HOLAAA. Este capítulo tiene un gran final, al menos a mi me lo parece. Espero que lo hayáis disfrutado y como siempre digo, comentad por twitter o por blog. En el último capítulo las visitas me bajaron, pero mientras le siga gustando aunque sea a una persona lo subiré. Está claro que me ayudaría que subiesen las visitas pero si no puede ser me conformo con esto. Gracias de nuevo a los que comentáis siempre de verdad :3. Con esto me despido hasta la próxima semana <3.

2 comentarios:

  1. Me alegra mucho de que por fin ella haya vuelto a la normalidad, estar tanto en cama se hace pesado.

    Y DIOS MIO el final. Te juro que me ha entrado una angustia cuando he leído que a Charlie le pega su padre. Por poco me emociono, jurao'.

    Tío, lo dejas en un punto que me quiero matar porque está más interesantes y t_t

    Quiero ver que dice Lily. Ahora seguro que le trata diferente, él lo notará y seguro que no le gusta :/

    ay ay ay, siguiente YA :(

    Sonia, aka @Srta_Tommo :)

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  2. Siento tardar tanto en comentar, espero que lo perdones.
    No sé cuantas veces te he dicho que me encanta la forma en que escribes y la historia. El final me ha dejado sorprendida, la verdad.
    Tengo ganas de seguir leyendo asdfgh quiero saber que pasa con Charlie y qué hace Lily ahora que sabe eso, dios.
    Sube pronto pls
    Nerea :)

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