sábado, 19 de julio de 2014

Capítulo 2. Yo podría acompañarte.

Era como si estuviera entre dos mundos, no quería volver al mundo real donde me esperaban un sinfín de cosas que enfrentar y aguantar, no era débil, pero tampoco era siempre fuerte. Menos aún quería irme al otro mundo, a ese que va la gente cuando muere, a ese en el que mi padre estaba siendo enviado poco a poco. Me gustaría poder decirle cuanto le quería; todas esas veces que me he peleado con él; que le he gritado o dicho cualquier estupidez, borrarlas, y construir unas nuevas, junto a él, vivirlas de nuevo, pedirle perdón, pero eso no servía de nada… porque el daño estaba hecho. Un rayo de esperanza anudaba en mi interior, y haría todo lo posible para que ese rayo se convirtiera en tormenta, y no en una chispa, hasta que se apagase poco a poco.
Alguien me devolvió al mundo real, y no lo hizo de la manera más delicada posible, me dio con la palma de la mano en la mejilla repetidamente.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAH! SERÁS CABRÓN, ¡QUÉ DUELE!
Charlie, Sammy y Cat suspiraron aliviados.
-Lo siento, pero es que no reaccionabas y no sabíamos que hacer –contestó Charlie, notaba arrepentimiento y alivio a la vez en sus ojos, para mi gran sorpresa.
-Lily… ¿qué ha pasado? –añadió Cat, la respuesta le asustaba.
Puse los ojos en blanco y respondí.
-Era mi madre… mi padre está en coma.
[…]
Estaba en mi habitación, en mi habitación de la Universidad. Cat y Marie habían ido a traerme algo de la cafetería, Sam había ido a avisar al director de lo ocurrido, debería de haber ido yo, pero la idea de hablar del tema me aterraba, no sería capaz. Querían que Charlie se quedase conmigo mientras. Al principio me negué; estar a solas con el chico que me había mirado así esa vez, con esa mirada de odio y de muerte en sus ojos me espantaba; pero no encontré ninguna respuesta que convenciese y al final así fue.
Lo miré de reojo, no parecía la clase de adolescente que se pondría en un sillón a leer un libro, pero sin embargo ahí estaba, concentrado absorto en su lectura mientras yo lo miraba ahora de frente, asombrada por primera vez en su físico. No dejaba de preguntarme como alguien tan hermoso y a la vez tan vulnerable en esa postura podría tener un solo hueso de maldad en su cuerpo, pero así era, y no podía engañarme a mí misma.
Inesperadamente levantó la vista, pero yo fui más rápida y la volví a tiempo, sonrojada para mi sorpresa.
Odiaba el hecho de haberme quedado mirándole de esa manera, pero más odiaba que mi padre estuviese al borde de su muerte y yo anduviese pensando en algo así, en ese preciso momento.
 -Lily… ¿Qué te dijo tu madre después?
No sabía si debía contestarle, pero ¿qué más daba si lo hacía o no?, tampoco es que le importase demasiado, y la verdad necesitaba desahogarme, me daba igual con quién fuese. Así que lo hice.
-No eché demasiada cuenta, no podía hacerlo. Recuerdo que me dijo que llamaría con novedades, y que me tranquilizara, que todo iba a estar bien, pero yo no quiero tranquilizarme, yo… yo quiero estar con mi padre.
-Pues ve con él. ¿Qué pasaría? Los exámenes empiezan dentro de tres semanas, tendrás que ir y pasar las fiestas con tu familia de todas formas. Podrías trasladarte allí unos días y luego volver aquí para estudiar.
-No sería capaz, yo quiero estar con él hasta que se ponga bien…, y si me vengo y no se ha recuperado, no podría concentrarme en los estudios.
-En ese caso… deberías de ir a hablar tú con el director. Sam le estará explicando lo que ha pasado, pero lo básico, tampoco sabe muy bien que decirle.
-Es que no sé mucho, sólo lo que mi madre me ha dejado saber. Necesito ir… necesito estar a su lado, necesito verle –Había una sobrada desesperación en mi voz, y me di cuenta que Charlie lo sabía porque hubo una mueca en su rostro un solo segundo, demasiado rápido.
-Yo… yo podría acompañarte.                    
Le miré, atónita. Charlie, aquel chico moreno que había intentado hacerme daño una vez, pero que no había podido a causa de que Sam había entrado en la habitación; que me asesinaba con esos ojos preciosos que ahora eran tranquilos y llenos de sinceridad, pero que aquella vez podría eliminar a una sola mosca que se cruzase con ella; me estaba diciendo que podría acompañarme a ver a mi padre, y lo peor de todo es que parecía que lo decía francamente.
-¿Lo dices enserio? –no pude sacar otras palabras que éstas de mi boca.
-No podría bromear en un momento así –respondió en tanto que me miraba intensamente, con ojos vidriosos y claros, que podrían cegar a cualquiera y que aún a pesar de ser de un color miel mezclado con pardo y parecer normales, eran los más hermosos que había visto nunca.
-Per…Perdona, no puedo aceptar algo así. Te verías involucrado y perderías exámenes –conseguí articular.
Al responder esto, me observó totalmente sorprendido por mi respuesta, como si algo de lo que hubiese dicho le hubiera impactado. Me recorrió la mirada de arriba abajo; no como me había mirado otras veces, con ojos llenos de odio; si no totalmente fascinado.
-No lo sabes Lily, estoy seguro de que si hablas con el director te entenderá, te aplazará los exámenes o algo, puede hacerlo conmigo también –replicó seguro sin embargo, a pesar de lo nervioso que lo había percibido.
-No es necesario que me acompañe nadie, soy mayor de edad, puedo hacerlo yo misma. Además… ¿por qué querrías venir conmigo?
Le noté nervioso de nuevo. Charlie nunca se ponía así, sólo alguna vez que había creído que iba a contar lo que descubrí.
Se acercó a mí… pero llamaron a la puerta.                      
Eran Cat y Marie, la primera fue la que abrió la puerta, se quedó mirando la escena un momento sonriendo por lo bajo mientras Charlie se alejaba un poco. Marie llevaba en sus manos una taza de café y un dulce dentro de una cajita.
-Siento interrumpir, pero han llegado tus dos criadas con algo de comer, ¿le parece bien el menú que le hemos traído o prefiere otra cosa señorita Autumn? –respondió Cat mientras sonreía maliciosamente.
-Hubiera preferido un batido de vainilla, pero bueeeno, habrá que conformarse con lo que hay.
-Anda toma, come y calla –Reía Marie a la vez que se acercaba a mí dándome la comida.
No tenía mucha hambre pero me hice el esfuerzo de comer algo. Llamaron a la puerta, otra vez.
Sam. No venía solo. El director.
-Srta Autumn, ¿puedo hablar con usted un segundo? Le prometo que no será mucho.
-Eh… sí sí –Respondí algo aturdida mientras dejaba lo que me había sobrado de la comida a un lado.
Salí de la habitación ante la atenta mirada de todos. Creía que Sammy se iba a quedar dentro con los demás pero para mi sorpresa salió conmigo y el director fuera. Una vez cerrada la puerta, no tardó mucho en hablar.
-Su amigo Hudson me ha contado un poco que ha sucedido, perdona mi insistencia en hablar con usted pero tiene que entender que lo necesitaba. Me ha contado la historia y que pretende ir a visitar a su familia lo antes posible, le doy todo mi sincero apoyo pero me gustaría hablar con algún familiar suyo, aunque sea mayor de edad tienen que ser conscientes de que va a ir a verles.
-Muchísimas gracias… podría darle el número de mi madre pero no creo que se encuentre dispuesta, ya hablaré yo con ella, si quiere le doy el de mi tía.
-De quien sea, sólo quiero que estén al tanto.
Le di el número, mientras me decía que no me preocupase de los estudios y demás, no iba a suponer ningún problema, tenía su apoyo. Después de esto se fue, dejándome a solas con Sam en el pasillo.
Justo cuando Sam abría la boca para decir algo mi teléfono sonó de nuevo como había hecho hace unas horas. Pero esta vez no era mi madre, era…

¿MI PADRE?

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Buenas noches a todos, aunque sea pesada quiero decir que muchísimas gracias por leerme y por darle una oportunidad a esto. Quiero dejar claro que me encanta hacerlo y que la sonrisa que me sacáis con un simple comentario (sea bueno o malo para que mejore) es inmensa. Por eso mismo me gustaría que lo hicierais, unas palabras en el blog, en twitter por mención o por dm, da igual dónde, pero algo por favor. Espero que disfrutéis del capítulo y que os guste <3.

5 comentarios:

  1. Ay de verdad, me encanta Charlie (que por lo que veo en la foto es zayn jdhgkdhfgj), su actitud y ahora encima se ofrece a acompañarla. Aw.
    Adoro la historia, mucho. Síguela pronto pls.

    @Srta_Tommo, Sonia.

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  3. Bebé, ya sabes que me encanta la historia, me parece muuuuuy original y a la que le puedes dar mil vueltas. Así que sigue escribiendo así de bien que nos encantará leerte.

    PD: Charlie >

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  4. Laura escribes muy bien tía :')
    Me encanta la historia, síguela pronto por favoor.
    Me gusta Charlie asdfghj

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